El pasado 13 de febrero se dio a conocer en distintos medios provinciales una investigación realizada por Águeda Vázquez Hidalgo titulada Un tesoro oculto. El cuarto de los milagros de Santa Águeda, donde se analizaban, por primera vez, los exvotos pictóricos dedicados a la patrona villalbera.
La mayoría de los lienzos son anónimos y «representan un patrimonio histórico, artístico, etnográfico y antropológico de primer nivel sobre la devoción a Santa Águeda a través de los últimos tres siglos. Los cuadros, ocultos tras el retablo de la ermita, eran prácticamente desconocidos, hasta que el estudio fue publicado en la web de Gadeas, Sociedad de Estudios Históricos y Culturales de Villalba del Alcor.
La serie está compuesta por 26 retablos narrativos de unas características muy particulares, constituyendo «una ventana al pasado que permite conocer las costumbres y los modos de vida de los villalberos […] Entre ellos se encuentra también la representación pictórica más antigua de Santa Águeda de Villalba que se tenga constancia, de 1860», y fue realizada por un pintor palmerino. Esta última singularidad centró mi atención y la curiosidad me llevó a querer saber quién fue ese artista, su identidad completa, si tuvo descendientes que hubieran llegado hasta nuestros días y si se conservaban más cuadros pintados por el artista local.

Exvoto pintado por Gaspar Rasgado Navarro en La Palma en 1860, conservado en la ermita de Santa Águeda de Villalba del Alcor.
«MEMORIA que á la Ýnclita Virgen y Martir Sra. Sta. AGUEDA, Patrona de esta Villa CONSAGRA un Devoto suyo natural de la misma: quien desde su tierna edad la há profesado un singular afecto; esperimentando siempre los efectos de su proteccion, y mas particularmente en los siete años de guerra civil, en que corrió muchos y graves peligros, y ultimamente, cuando en cinco de Julio del año de 1855, invadido este Pueblo por el mortifero Colera morbo asiatico, fué atacado por él con sintomas evidentemente mortales: atribulado entonces, y lleno de congoja acude al punto á su Protectora, y derramando lagrimas nacidas del corazon, la hace esta ferviente suplica… PATRONA MIA… Si estoi en el numero de los Muertos… ROGAD AL TODO:PODEROSO, que me dé tiempo, para cumplir mis promesas… y NO PERMITAIS que Yo muera en este estado… Pronunciadas estas palabras, entra en un sueño, ó embeleso dulce y tranquilo; ve una SOMBRA, y oye sensiblemente una VOZ, que le dice… TU VIDA ESTÁ ASEGURADA… se alivia en el instante, y en pocos dias se encuentra perfectamente SANO. ¡ADMIRABLE es DIOS en sus SANTOS! [rubricado] G. Rasgado La Palma 1860.»

Texto narrativo del exvoto.
El pintor palmerino conocía muy bien la dramática situación que se vivió aquel fatídico año del 55, en el que su propia familia sufrió los devastadores efectos de la enfermedad epidémica.
La autora del estudio indicaba lo siguiente:
Son varios los aspectos a destacar sobre este exvoto. Primero, que es mucho más grande en dimensiones que el resto. Segundo, que es el único en el que el agraciado permanece anónimo. Tercero, que aparece firmado por el pintor (G. Rasgado) con el lugar y la fecha en la que fue realizado (La Palma, 1860). Cuarto, la guerra a la que hace referencia, quizás la primera guerra carlista. Y quinto, y si la reproducción es fiel a la original, es la representación más antigua que tenemos de la imagen de Santa Águeda de Villalba, en su paso y con un arco sobre él. En el exvoto lo importante no es el enfermo, oscurecido a la derecha de la imagen, el protagonista es el mismo paso de Santa Águeda completamente iluminado.
Gaspar Rasgado Navarro
Con esos datos comencé la búsqueda en el Archivo Municipal de La Palma del Condado y, entre antiguos legajos, encontré a nuestro pintor, un auténtico personaje del siglo romántico.
Se trataba de Gaspar Rasgado Navarro, nacido en 1821 y conocido como «Rasgaíto». Sus padres fueron el popular confitero Pedro Rasgado Guillén y Antonia Navarro Gómez, quienes se dedicaban a la elaboración y venta de dulces, primero en la calle San Blas, número 19 (hoy Párroco Paulino Chaves) y después en el número 8 de la calle Sevilla. En la primera vivienda vivían de alquiler, un inmueble propiedad de Julián Pérez Lagares donde en 1890 se instaló la casa cuartel de la Guardia Civil. El matrimonio tuvo siete hijos en total: Coral, Teresa, Concepción, nuestro protagonista y otros tres que murieron en la infancia. La primera y la tercera casadas respectivamente con los hermanos Francisco y Andrés Cabrera Orihuela, continuaron el negocio familiar de la célebre repostería. Fueron por tanto dos sobrinos del pintor (hijos de su hermana Coral), el carismático secretario del Ayuntamiento y juez municipal Antonio Cabrera Rasgado y Pedro, dueño de una tienda de tejidos, juez municipal suplente y presidente de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, a finales del XIX. Precisamente de aquella hermandad era fervoroso hermano su padre. Una familia muy vinculada a la vida social de la localidad. Así notició el sentido fallecimiento de Antonio Cabrera el diario La Provincia:
El señor Cabrera era un funcionario inteligente y probó que desempeñaba con acierto su cargo. Era abogado, además, ejerciendo la carrera con aprovechamiento y competencia reconocidos por todos. Su afabilidad y bellas condiciones de carácter le granjearon muchas simpatías y amistades1.
En 1849 Gaspar Rasgado figuraba casado con D.ª Cinta Íñiguez2, dos años mayor que él, gozando de una buena posición social y económica. Tuvieron tres hijos: M.ª de los Dolores (1850), M.ª del Rosario (1852) y Pedro (1853). Pero durante la epidemia del cólera de 1855 fallecieron su mujer y sus dos hijos menores. Su primogénita también murió años después, soltera y con tan solo 24 años, el 23 de septiembre de 1874, a consecuencia de una erisipela maligna3. Esta última circunstancia motivó que a los pocos meses el pintor se trasladara a Sevilla4, permaneciendo en la ciudad de la Giralda hasta su regreso a la villa en 1891.

Extracto del Censo General de Sevilla del año 1875, donde figuraba viviendo en la calle Quintana nº 15.

Detalle de la firma del pintor en el censo de habitantes sevillano de 1875.
Casado en segundas nupcias con Dolores Miguel Rebollo5, natural de Beas, quien tenía dos hijos de un matrimonio anterior, Joaquín y Ana Domínguez Miguel, estableció su vivienda en la plaza de la Magdalena, número 5, hasta que murió de gripe el 5 de febrero de 19076. En aquel domicilio vivió muchos años su hijastro Joaquín, que también comenzó a ser conocido como Joaquín «Rasgaíto». Este estaba casado con Eulalia Vivas García, natural de Lucena del Puerto, y allí también residieron sus hijos Diego, Leonor y Juan Domínguez Vivas, última generación que fue conocida con el apodo «Rasgaíto».
La obra de Gaspar Rasgado
La afición por la pintura de la familia Rasgado Navarro se podía constatar por la pinacoteca que poseía, compuesta por unos treinta cuadros de distintos tamaños, que fueron relacionados y heredados por las hijas del confitero, al momento de su fallecimiento, según dejó en testamento7. Teresa heredó los cuadros del Descendimiento y el de S. Juan, y en la tercera parte de los restantes, después de la disposición particular que haya de los mismos. Concepción heredó los cuadros que se hallaban colocados en los dos primeros portales del inmueble y otro de Ntra. Sra. la virgen de Belén, y en la tercera parte de los cuadros restantes. Teresa recibió la tercera parte de los cuadros restantes, después de hecha la distribución individual y su nieta Dña. María Josefa Cabrera y Rasgado el cuadro de la Sma. Trinidad.
Miguelángel Pichardo Cabrera, en la revista de las fiestas del año 1966, realizó una breve reseña del «tío Rasgaíto», lejano pariente de sus abuelos maternos. Aunque confundió el nombre con el de su hijastro Joaquín, indicó que fue un hombre con un sentido extraordinario de la pintura aun cuando no llegase a dominar totalmente la técnica del óleo, reseñando que en La Palma existían abundantes cuadros suyos8, y que incluso restauró el cuadro de la Inmaculada Concepción, que hoy día se conserva en las escaleras del antiguo Ayuntamiento.
Ese lienzo, de gran tamaño, estuvo a punto de perderse durante la II República, tras el pleno capitular del 25 de mayo de 1932, en el que se acordó que sean retirados los cuadros de imágenes religiosas que existen en las Casas Consistoriales, siendo el único concejal que votó en contra, precisamente otro Rasgado, el Capitular Sr. Rasgado Gil (Francisco). Incluso M.ª del Carmen Cano Rincón, esposa del bodeguero Manuel Morales Fontán, solicitó la entrega en depósito del cuadro para su conservación, petición que fue denegada por el Ayuntamiento republicano.

Ubicación del cuadro de la Inmaculada Concepción en las escaleras de las antiguas Casas Consistoriales, el cual fue restaurado por Gaspar Rasgado “Rasgaito” en el siglo XIX.

Detalle del cuadro de la Inmaculada Concepción o de la “Purísima Concepción”, nombre del antiguo hospicio allí ubicado.
Continuando con la búsqueda de información, en la casona de los Pichardo Prada, localicé tres lienzos de nuestro artista. Gracias a la primogénita de Migueángel, en ese histórico inmueble de la plaza de la Magdalena, pude comprobar cómo se conserva la historia.
El primer cuadro, de gran tamaño, representa un descendimiento de Cristo, otro de tamaño medio de San Esteban y uno más pequeño, de un posible retrato.

Lienzo de gran tamaño que representa un descendimiento.

Obra que representa a San Esteban.

Cuadro que puede representar un retrato.
Hasta aquí algunas trazas encontradas en diferentes archivos y hemerotecas, que tan solo deberían ser el inicio de la búsqueda de nuevos datos sobre este interesante personaje decimonónico, como el centro de estudios en el que se formó o la localización de otras obras de su autoría.
Quiero agradecer la ayuda que he recibido para llevar a cabo esta investigación a María Rosa Pichardo Padra, Fátima Roldán González, Juan José Gil Genovés y Joaquín Domínguez Pinto.
- La Provincia (Huelva: año XLI, núm. 9824, 14 de octubre de 1914). Fuente: Hemeroteca Histórica del Archivo Municipal de Huelva. ↩︎
- Archivo Municipal de La Palma del Condado, legajo 275. Padrón Municipal de Habitantes, año de 1849, folio 62. ↩︎
- Registro Civil La Palma del Condado, Libro de defunciones, años 1874 a 1875, Sección 3.ª, Tomo 5, acta número 467, folios 11 y 11 vuelto. ↩︎
- Archivo Municipal de Sevilla, Censo General de la Población de Sevilla, año 1875. ↩︎
- Archivo Municipal de La Palma del Condado, legajo 282. Padrón Municipal de Habitantes, año de 1899, folios 119 vuelto y 120. ↩︎
- Registro Civil La Palma del Condado, Libro de defunciones, años 1906 a 1907, Sección 3.ª, Tomo 26, acta número 168, folios 168 y 168 vuelto. ↩︎
- Archivo de Protocolos Notariales de La Palma del Condado, legajo 1023, Acta Notarial núm. 81, en 29 de junio de 1875. Testamento de D. Pedro Rasgado y Guillén. ↩︎
- Pichardo Cabrera, Migueángel. “El Arte en La Palma”. Libro de Festejos del Ayuntamiento de La Palma del Condado, año 1966. ↩︎
