Reciben el nombre de Arma Christi (del latín, “armas de Cristo”) todas aquellas representaciones que tienen como motivo principal los instrumentos de la Pasión.
Este tipo de imágenes se hizo muy popular durante la Edad Media debido, principalmente, a su carácter didáctico y simbólico: en una época en la que reinaba el analfabetismo, era esencial que los fieles pudieran visualizar los últimos padecimientos de Jesucristo.
La fuente de la que se extraían todos estos elementos era sobre todo bíblica (todos los Evangelios dan testimonio de ellos), pero podía también tener su origen en la tradición popular (algunos elementos incluso se adaptaban para que se asemejasen a los propios de la época en la que fueron representados).
Instrumentos de la Pasión del retablo del Nazareno de Villalba
El caso que traemos hoy del retablo de Nuestro Padre Jesús de la Iglesia de San Bartolomé de Villalba del Alcor es muy peculiar.
El camarín del Nazareno cobija nada menos que veintiocho instrumentos de la Pasión. Al analizarlos en detalle, son notables las diferencias con las pinturas de los ángeles del frontal del retablo, obra de Rafael Blas Rodríguez, mucho más elaboradas y preciosistas; los atributos del camarín son, en cambio, trazos menos definidos y menos virtuosistas bajo los que pueden intuirse algún arrepentimiento o retoque posterior.
Da la sensación de que estas diferencias entre la ejecución de las pinturas del frontal y del interior pudiera deberse a que las primeras están a la vista del espectador, mientras que las segunda permanecen mayormente ocultas (solo son visibles si se accede al camarín), que se deba, incluso, a autores distintos o que se trate de añadidos posteriores, como forma de dar unidad al conjunto. Son en cualquier caso muy singulares: se repiten motivos, se mezclan atributos físicos y espirituales o hay algunos que resultan todo un misterio para el ojo del espectador actual.
Los instrumentos del camarín de Nuestro Padre Jesús
En la parte trasera aparecen cinco instrumentos, en el lateral derecho se hallan ocho, en el techo del camarín hay diez y en el lateral izquierdo se encuentran otros cinco:
Lanza I y vara de abedul I

El pilum es un tipo de lanza que utilizaban los romanos cuando atacaban a pocos metros de distancia (Juan 19:34). La vara ha sido siempre un símbolo de poder y de castigo, tradicionalmente se dice (y así se representa en toda la iconografía pasionista) que fue una vara de abedul la que dieron a Jesús como mofa y con la que después lo golpearon. Sin embargo, en los Evangelios no aparece una vara, sino una caña (Mateo 27:29; Marcos 15:19).
Cáliz

De los instrumentos más reconocibles. Aunque Jesucristo se refirió a ella como una “copa” (Mateo 26:27).
Gallo

“Yo te aseguro: esta misma noche, antes de que el gallo cante me habrás negado tres veces”. (Mateo 26:34).
Copón o vasija de mirra

No es común que entre las representaciones de arma Christi se incluya el copón con el cuerpo de Cristo. Sí es común, y muy similar al del camarín, que se represente una vasija con la mirra utilizada para ungir el cadáver de Jesucristo (Lucas 23:56; Juan 19:39) Sin embargo, por la posición tan simbólica que tiene en el camarín (justo en el centro del mismo, a la derecha del cáliz y a la espalda de la imagen de Padre Jesús) pudiera tratarse en este caso tan singular de un copón eucarístico.
Espada

Puede ser tanto el arma con la que algunos apóstoles quisieron defender a Jesús cuando lo prendieron (Lucas 22:49), la espada que Simeón le dijo a María que la atravesaría (Lucas 2:35) o la espada que Jesús indica que trae en lugar de la paz (Mateo 10:34).
Escaleras

No hay referencias en los Evangelios a ninguna escalera, pero tradicionalmente es lo que se cree que utilizaron para descolgar de la Cruz y es el instrumento que está siempre presente cuando se representa el momento del descendimiento.
Denarios

Las treinta monedas de plata por las que Judas Iscariote entregó a Jesucristo a los sumos sacerdotes (Mateo 26:15; Mateo 27:3-9).
Clavos

Otro de los elementos más reconocibles y repetidos de la iconografía pasionista, presente también en el escudo de la Hermandad.
Caña con esponja, lanza II y vasija

Se repiten elementos como la lanza, tras la que pudiera intuirse una vasija quizás de hiel y vino (Mateo 27:34) y aparece la caña con la esponja con la que le dieron a beber vinagre a Jesucristo (Mateo 27:48, Marcos 15:36, Lucas 23:36, Juan 19:20-30).
Aguamanil

Otro elemento común de los instrumentos de la Pasión, que puede referirse a dos momentos: al lavatorio de pies (Juan 13:6-12) o a cuando Pilato se lavó las manos (Mateo 27:24).
Vara II

Es un elemento que se repite hasta en tres ocasiones, variando apenas las formas.
Yelmo o cabeza

Entre las arma Christi es común encontrar la representación de una cabeza, en referencia a los soldados que escupieron a Jesucristo (Mateo 26:67, Mateo 27:30, Marcos 14:65, Marcos 15:19) o, incluso, puede ser el “yelmo de salvación” de la armadura espiritual. Lo curioso del caso del camarín es que parece un yelmo medieval en lugar de uno romano.
Vara III

De nuevo, varas.
Espada de San Pedro con oreja de Malco

“Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco” (Juan 18:10).
Columna I

La columna es un tema iconográfico permanente en el ciclo artístico de la Pasión. Sin embargo, los pasajes evangélicos que refieren este acontecimiento no mencionan en ningún momento dónde estaba Jesús atado.
Guante de Caifás

Según la tradición, este instrumento representa el guante de hierro con el que Caifás abofeteó a Jesús.
Flagelo

Responsable de los azotes que recibió Jesucristo (Mateo 27:26, Marcos 15:15, Juan 19:1).
Paño de la Verónica

Esta escena tan conocida por la tradición cristiana y tan representada tampoco se encuentra en los evangelios canónicos.
Linterna

Instrumento que portaban los guardias cuando fueron a prender a Jesús (Juan 19:3).
Túnica inconsútil

Es la túnica que portaba Jesús y que fue sorteada entre los soldados (Juan 19:23). Estaba cosida en una sola pieza y, según la tradición, la hizo la Virgen María. En el arte es representada normalmente en color púrpura o burdeos; la del camarín es, sin embargo, blanca.
Eclipse

Es un arma Christi poco común, pero representa el eclipse que se produjo durante la Expiración (Lucas 23:44).
Dados

Aunque tampoco se mencionan en los evangelios canónicos, la tradición sostiene que fue con dados con lo que los soldados echaron a suertes la túnica inconsútil.
Columna II o Sepulcro

En el camarín aparece una segunda columna, esta vez sin restos de sangre ni cadenas. Podría hacer referencia a la columna sobre la que lloró San Pedro tras negar a Jesús, otra escena muy repetida en la iconografía pasionista o, y esta segunda opción sería la más acertada, el sepulcro donde enterraron a Jesús (se puede intuir incluso un amago de inscripción central). De ser un sepulcro, sería también un elemento muy inusual dentro de los instrumentos de la Pasión.
Gólgota

“y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota” (Juan 19:17). No es muy común encontrar el monte entre las arma Christi, pero está presente en el caso del camarín.
Tenazas

Según la tradición, las tenazas se utilizaron para extraer los clavos. Es un motivo muy recurrente dentro de los instrumentos de la Pasión.
Corona de espinas

El elemento que, como burla, le ciñeron los romanos (Mateo 27:29, Marcos 15:17, Juan 19:2-5).
Martillo

Tampoco aparece en los evangelios, tradicionalmente el martillo fue el instrumento utilizado para clavar a Jesucristo en la cruz.
Y para terminar un misterio

Hemos buscado y rebuscado, y no logramos identificar qué puede ser este objeto.
A partir de aquí, la investigación es tuya, lector.
El camarín, un rincón desconocido
El camarín, un rincón desconocido
Solo conociendo lo que tenemos somos capaces de valorarlo.
No cabe duda de que el camarín aloja una joya curiosa y muy desconocida. Sus numerosas peculiaridades residen en contar con ciertos elementos poco comunes en las Arma Christi, algunos objetos casi irreconocibles o el soporte (las cartelas de un camarín) tan inusual para representar estos instrumentos. Es, en definitiva, un rincón desconocido que añade un valor incalculable al conjunto del retablo, el único de grandes dimensiones que sobrevive en la parroquia, digno de toda actuación necesaria para preservar su integridad.
